domingo, 11 de mayo de 2008

Paris Je T'aime



Y como no podía faltar...Paris. En París debe estar todo lo que me apasiona, Montmârtre...el barrio de Amélie, donde se encuentra su casa, su bar... su amor. Artistas callejeros por doquier, arte, cultura... Francia. Pero no todo está en París, porque Yann Tiersen es de Brest, Bretaña. Es éste el músico que logró cautivarme con su espectacular e inigualable música. Desde sus clásicos vals, hasta sus ambiguos rocks. Pues sí, y este muchacho, está por lanzar su último disco, 'New Days' seguido del Les Retrovailles, (una belleza de disco por cierto).

Es muy extraño pensar que Tiersen se está despegando de a poco de lo que fue en sus comienzos clásicos-minimalistas, pero no se debe meter a un músico en un estilo, no. El estilo se mete en un músico en sus más variadas expresiones. Un músico es siempre músico, haga música clásica o haga rock. No importa. La esencia no se pierde, queda obsoleta dentro de uno. Y si mañana a Yann se le antoja hacer blues, qué mas da, es Yann de todos modos. Quizá esta sea la forma de pensar y sentir la música de una fanática indiscutible, y...en cierta forma lo es, pero para todos aquellos que sostienen 'bah, Tiersen ya no es el mismo' traten de comprender, que aunque haya cambiado su estilo musical (porque ya no es discutible) no deja de ser excelente a la hora de componer. Y siendo subjetiva, les digo, a mi me encanta que un músico cambie de estilo, porque es la forma de demostrar cuán bueno puede llegar a ser, y dejarnos a nosotros, los fans, un tanto perdidos.

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"Ser un multinstrumentista es captar un momento, un universo. No intento transcribirlo, porque no es cerebral, es instinctivo. Sólo es un sentimiento. Un texto, él cuenta algo preciso, es lenguaje. Musica, ella queda abstracta."
YANN TIERSEN


www.yanntiersen.com
www.myspace.com/yanntierseninprogress
www.fotolog.com/yann__tiersen


miércoles, 16 de abril de 2008



No dejes escapar tus sueños
¡Cuidado! que no se te escape ninguno...
mejor átalos de a uno,
para que crezcan contigo
y puedan tomar vuelo...
y aunque ahora no parezcan
más que pequeños anhelos
son luces que entre sombras respiran
- de cada alevosía se nutre cada sueño-
hasta llegar a ser,
el sentido de nuestras vidas...

Diciembre del 2003. Paranoid.

domingo, 2 de marzo de 2008

Al lector

Au Lecteur

La sottise, l'erreur, le péché, la lésine,
Occupent nos esprits et travaillent nos corps,
Et nous alimentons nos aimables remords,
Comme les mendiants nourrissent leur vermine.

Nos péchés sont têtus, nos repentirs sont lâches;
Nous nous faisons payer grassement nos aveux,
Et nous rentrons gaiement dans le chemin bourbeux,
Croyant par de vils pleurs laver toutes nos taches.

Sur l'oreiller du mal c'est Satan Trismégiste
Qui berce longuement notre esprit enchanté,
Et le riche métal de notre volonté
Est tout vaporisé par ce savant chimiste.

C'est le Diable qui tient les fils qui nous remuent!
Aux objets répugnants nous trouvons des appas;
Chaque jour vers l'Enfer nous descendons d'un pas,
Sans horreur, à travers des ténèbres qui puent.

Ainsi qu'un débauché pauvre qui baise et mange
Le sein martyrisé d'une antique catin,
Nous volons au passage un plaisir clandestin
Que nous pressons bien fort comme une vieille orange.

Serré, fourmillant, comme un million d'helminthes,
Dans nos cerveaux ribote un peuple de Démons,
Et, quand nous respirons, la Mort dans nos poumons
Descend, fleuve invisible, avec de sourdes plaintes.

Si le viol, le poison, le poignard, l'incendie,
N'ont pas encor brodé de leurs plaisants dessins
Le canevas banal de nos piteux destins,
C'est que notre âme, hélas! n'est pas assez hardie.

Mais parmi les chacals, les panthères, les lices,
Les singes, les scorpions, les vautours, les serpents,
Les monstres glapissants, hurlants, grognants, rampants,
Dans la ménagerie infâme de nos vices,

II en est un plus laid, plus méchant, plus immonde!
Quoiqu'il ne pousse ni grands gestes ni grands cris,
Il ferait volontiers de la terre un débris
Et dans un bâillement avalerait le monde;

C'est l'Ennui! L'oeil chargé d'un pleur involontaire,
II rêve d'échafauds en fumant son houka.
Tu le connais, lecteur, ce monstre délicat,
— Hypocrite lecteur, — mon semblable, — mon frère!


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Al Lector

La estupidéz, el error, el pecado, la tacañería
Ocupan nuestro espíritu y trabajan nuestros cuerpos,
Y alimentamos nuestros amables remordimientos
Como los mendigos alimentan sus gusanos.

Nuestros pecados son tercos, nuestros arrepentimientos cobardes;
Nos hacemos pagar generosamente nuestras confesiones
Y retornamos alegremente al camino fangoso
Creyendo con viles llantos, lavar todas nuestras manchas.

En la almohada del mal es Satán Trimegisto
Que acuna largamente nuestro espíritu encantado,
Y el rico metal de nuestra voluntad
Todo lo evapora ese sabio alquimista.

¡Es el Diablo que maneja los hilos que nos mueven!
En los objetos repugnantes encontramos atractivos;
Cada día descendemos un paso hacia el Infierno
Sin horror, a través de tinieblas que apestan.

Igual que un libertino pobre que besa y come
El seno martirizado de una antigua prostituta,
Robamos al pasar un placer clandestino
Que exprimimos muy fuerte como una naranja vieja.

Apretado, hormigueante, como un millón de helmintos,
En nuestro cerebros se atiborra, un pueblo de Demonios,
Y cuando respiramos, la Muerte a nuestros pulmones
Desciende, río invisible, con sordas quejas.

Si la violación, el veneno, el puñal, el incendio,
No han bordado aún con sus atractivos dibujos
La trama vulgar de nuestros lastimosos destinos,
¡Ay! Es que nuestra alma no es bastante osada.

Pero entre los chacales, las panteras, las lobas,
Los monos, los escorpiones, los buitres, las serpientes,
Los monstruos que chillan, aúllan, gruñen, se arrastran
En el circo infame de nuestros vicios,

¡Hay uno más feo, más perverso, más inmundo!
Que sin hacer grandes gestos ni dar grandes gritos
Haría de buena gana de la tierra un despojo
Y en un bostezo se tragaría al mundo;

¡Es el Tedio! -la mirada cargada de un llanto involuntario,
Sueña con cadalsos mientras fuma su pipa
Tú conoces, lector, ese monstruo delicado,
-¡Hipócrita lector, -mi semejante, -mi hermano!

Charles Baudelaire - Les Fleurs Du Mal